La importancia de firmar un acuerdo de servicio
Por qué no debe trabajar con una Asistente Virtual sin un contrato
Muchas veces nos solicitan servicios, sobre todo al principio, clientes que han sido compañeros de trabajo, conocidos, familiares, potenciales clientes que hemos conocido en reuniones sociales a través una conversación amigable y distendida y que terminan en un “te llamo y me ayudas con esto…”.
La relación amigable y de confianza puede irse al traste si no redactamos un buen contrato de servicios al inicio, estableciendo las condiciones de ese servicio.
Las cosas claras desde el principio ayudan a evitar malos entendidos y a que el servicio se desarrolle con todas las garantías.
La propuesta de firma de un contrato o acuerdo de servicio no debe generar presión en ninguna de las partes. Los contratos requieren un compromiso, pero no atan a nadie y no necesariamente tienen que comprometerte durante un largo periodo. Pueden ser anuales, mensuales, trimestrales, basados en un proyecto, modificarse según el servicio lo vaya requiriendo, de manera que el servicio y la relación profesional funcionen entre las partes involucradas.
Se trata de asegurarse de que ambos entienden lo que se
espera y de que nadie acaba sorprendido por el resultado.
Los contratos deben ser simples, claros y mutuamente beneficiosos.
"Contrato" NO es una palabra oscura
El contrato mercantil también se conoce como contrato de prestación de servicios. Como se trata de una relación entre empresarios, no se trata de un contrato laboral, y está regulado por el Código de Comercio.
Trabajar con una Asistente Virtual es una relación de negocios. Más que contratar a un empleado se trata de asociarse con otro empresario para obtener éxito mutuo. Ambas partes deben dar su consentimiento, son independientes, y no existe relación laboral ni de subordinación.
El contrato entre el cliente y la AV debe, entre otras cosas:
- Identificar a las dos partes: nombre o razón social, dirección y NIF.
- Detallar los servicios que se van a prestar y el tiempo durante el que se van a prestar.
- Establecer expectativas claras sobre los resultados deseados, definir las fechas de entrega y formas de pago del servicio.
- Indicar las obligaciones de las partes, una cláusula de rescisión razonable y las consecuencias de incumplir el contrato de acuerdo con la legalidad vigente.
- Especificar a quién pertenece el producto del trabajo que la AV produce, las cuentas de redes sociales y de los contactos creados por la AV.
- Incluir una cláusula de confidencialidad concisa sobre sus datos y prácticas empresariales y proteger la propiedad intelectual.
Si una AV no tiene un contrato para firmar, eso debería ser una SEÑAL DE ALARMA. Una AV profesional debe tener un contrato listo para que el cliente lo firme y el cliente debe estar listo para firmarlo ¡y así se evitarán futuros malentendidos!
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